Después de un viaje de un par de horas, unas cuantas historias de Makako y algún video que nos enseñaba Spook pegándose un tubazo en un caramelo de ola llegamos al destino; nadie en el agua, sol y unos cuantos tubos con sifón dibujaban una sonrisa en nuestras caras y más sabiendo el pobre panorama de olas que había por los alrededores de Gijón.
Poco tiempo pasó hasta que estábamos todos con el traje puesto, carcasa en mano y directos al agua. Llegamos al pico y primera serie para Jandro con una ola que hacía presagiar una buena sesión, sólo unos minutos más tarde unas nubes se instalaban encima nuestro avisándome que no era el día para fotos desde el agua, y para colmo la segunda serie me cazaba mal colocado corriendo el riesgo de llevar un golpe en la carcasa. A pesar de que ni estaba mágico ni había tamaño entraba alguna ola suelta que dejaba claro la calidad de la ola, que te tocase la buena era cuestión de suerte y ésta fue para Spook que se hizo unos cuantos tubazos. Cuando ya llevábamos un rato en el agua aparecieron otros dos asturianos, Mario y Antxon y yo con el frio y unas olas poco convincentes me decidía a salirme del agua. Nada más pisar en firme empieza a salir el sol y cuando miro al pico unas serie con sus correspondientes tubos me dicen que no es mi día. Me cambio rápido, monto el tele en la cámara y me coloco en la arena viendo como los 4 bodyboarders se ponen morados a tubitos en un spot con un entorno realmente mágico.
Spook.... (Se pegó una buena fartura de tubos, tantos tubos en Filipinas y Canarias dan sus frutos...)

Tubo de Alejandro Rodriguez
Antxón
Después de cuatro horas de baño se deciden a salir del agua y Makako sin ni siquiera quitarse el traje me comenta que si vamos a chequear otro spot y pegarnos un baño. Dicho y hecho, un poco de carretera y al siguiente spot…..
Llegamos, metemos algo para el cuerpo y observamos el pico sin mucha motivación, y precisamente cuando la gente estaba pensando más en el retorno a casa que en el próximo baño se escucha a Makako decir: “Yo voy pégame una baño, así si luego nos pegamos otru de la que volvemos llegamos pa casa con tres baños encima”. Minutos más tarde Makako estaba en el agua bajando unas olas que por desgracia no mostraban nada del potencial de la ola, aún así dio tiempo para ver un reverse kamikaze acabado en wipeout y que generó las correspondientes risas de rigor.
Después de ese baño comenzamos las vuelta a casa hablando de olas y más olas y planificando para futuros trips la primera toma de contacto con una nueva y tentadora ola…..
